Dónde ándaran las penas, qué hay en mí
quizás estén adhéridos en tú piél
asi tán igual tus caricias y tús besos
incrustados dentro de mi ser, y ahora
las sonrrisas de mís labios no existen,
díme mujer dónde están.
Tú te las llevastes para siempre contigo,
te llevastes todo,me dejastes vacío,no quédo nada
ya no quiere reir, muerto está.
Mi corazón está triste, sólo y abandonado,
oh mujer ten piedad de mí corazón,
no quieras asi de fácil matarlo.
En el tiempo qué te adore, se perdío,
yace inerte apagado en lo profundo de tú corazón.
Pero no impota, nada esta perdido,
Aún el cielo es azúl, y hay bellas estrellas,
y aquí en la tierra mujeres lindas y cinseras.
El aire qué respiro es más puro qué tú corazón,
y la transparencia de tú alma, no te lo digo
prefiero perder yó, la calma y la razón.
Ahora mis lagrimas al mar ván a parar
ahí se confunden con el color y sabor,
tán azúl como el cielo y salado como mí suerte.
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