Anoche me di cuenta qué aún se acuerda de mí,
en mi viejo sófa dónde plácidamente dormía,
túve un hermoso sueño y en mis sueños, la veía,
la ví alegre, cinsera, bonita, era mi dulce ana maria.
Ella me abrazo sonrriente y un tierno beso, ella me dío,
ví a sus hijos aún lado y ellos me preguntarón
qué si yó era su pápa.
Era una noche tierna con estrellas en el cielo
una noche calurosa, mis sabanas estabán mojadas,
y te volví a soñar, mi bello sueño éres, mi linda ana maría.
Qué lindos recuerdos tengo de tí, mi amor prohíbido
éres un narcizo, qué emana perfume celestial
éres una fuente púra,dónde yó bebí, agua de tú manantial,
Tus labios rojos como la cereza, qué yó probé,
son tan sabrosos parecidos al azúcar y a la miél.
Tú hermosa sonrrisa rompía,él llanto de la soledad y
tú hermoso cuerpo embellecia, el altar de mi catedral,
y la voz que salía de tú rica boca éran cantares celestiales.
Me llenaste de amor y de ilusión, me salvastes la vida,
mí ana maría, mujer de noble corazón, éres mujer ídeal.
En mis manos aún están la sensibilidad de tú piél,
cada palmo, cada mílimetro, cada centímetro, cada metro
no hubo un pedazó de piél que mis manos no profanaran.
Mí bella ana maría, cuánto te áme y cuánto sufrí,
no hay dolor que no valga la pena, sí se sufre a sí.
Anoche me dí cuenta, qué aún te acuerdas de mí,
en mi viejo sófa dónde placidamente dormía,
tuvé un hermoso sueño y en mis sueños, la veía
ella me miraba fijamente a los ojos y me decia,
que jámas me ha de olvidar y qué yó vívo en su vída.
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